Ante el elevado número de personas fallecidas por el fuerte terremoto del pasado 24 de junio,
Las autoridades habilitaron un área especial para dar sepultura a las víctimas que aún no han podido ser identificadas.
En las cercanías del cementerio La Esperanza, en La Guaira, fueron acondicionadas amplias zanjas donde diariamente continúan los sepelios. Aunque el Gobierno asegura que no se trata de una fosa común, el lugar ya reúne cientos de tumbas identificadas únicamente con códigos, piedras o cruces provisionales.
De acuerdo con la información oficial, más de 250 personas han sido sepultadas en este sitio y al menos 159 continúan sin ser identificadas.
La migración de millones de venezolanos ha dificultado que muchos familiares puedan reconocer o reclamar los cuerpos de sus seres queridos.
Durante los primeros días de la tragedia, las morgues quedaron completamente desbordadas, obligando a improvisar espacios para la conservación de los cuerpos mientras avanzaban las labores de rescate.
Las autoridades sostienen que continúan brindando una sepultura digna a las víctimas, aunque persisten las críticas por la respuesta inicial frente a la emergencia.
El saldo oficial ya supera las 3.340 personas fallecidas y más de 16.700 heridas, mientras miles de familias permanecen damnificadas.
Las imágenes del cementerio improvisado reflejan la magnitud de una de las tragedias más graves que ha enfrentado Venezuela en los últimos años.









