Tras ataques que destruyeron subestación en El Carmen, Norte de Santander

Las condiciones en las que permanecen algunos uniformados en el municipio de El Carmen, Norte de Santander, volvieron a generar preocupación luego de los ataques con drones y explosivos que afectaron instalaciones de la Policía en esta zona del Catatumbo.
De acuerdo con una denuncia entregada de manera anónima y difundida en redes sociales, algunos policías estarían enfrentando dificultades para contar con condiciones básicas de alojamiento y permanencia, entre ellas acceso adecuado a servicios sanitarios, agua y espacios para preparar alimentos.
Los uniformados que realizaron el reclamo, bajo reserva de su identidad, cuestionaron la situación que estarían atravesando después de los ataques y pidieron mayores garantías para poder cumplir con sus funciones en una región donde persisten las acciones armadas contra la Fuerza Pública.
Ataques dejaron instalaciones policiales destruidas
La situación se presenta en medio de una serie de ataques registrados durante septiembre en jurisdicción de El Carmen.
Uno de los hechos más graves ocurrió en el corregimiento de Guamalito, donde la subestación de Policía fue atacada en varias oportunidades con drones cargados con explosivos y ráfagas de fusil.
Los daños dejaron la infraestructura prácticamente destruida y obligaron a evacuar a más de 20 uniformados que permanecían en el lugar.
El alcalde de El Carmen, José Reinel Contreras, había señalado que las instalaciones quedaron sin condiciones mínimas de habitabilidad para los policías. Según reportes conocidos posteriormente, la estructura terminó completamente afectada y el corregimiento permaneció durante varios días sin presencia policial permanente.
La situación también fue reportada por medios nacionales, que señalaron que los ataques dejaron inutilizable la infraestructura donde funcionaba la unidad policial y que los uniformados tuvieron que ser trasladados por vía aérea para proteger sus vidas.
Nuevos ataques aumentaron la preocupación
La situación de seguridad continuó durante septiembre.
El 20 de septiembre se registró otro ataque contra la estación de Policía ubicada en la cabecera de El Carmen, donde se reportó el uso de drones y ráfagas de fusil. Un uniformado habría resultado herido por esquirlas, según información preliminar difundida por medios de comunicación.
El alcalde del municipio también solicitó apoyo del Gobierno nacional y mayores capacidades para enfrentar los ataques contra la Fuerza Pública. La ofensiva generó preocupación entre los habitantes de la zona y llevó a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad.
Policías piden mejores condiciones para permanecer en la zona
En medio de este panorama, las denuncias anónimas de uniformados ponen nuevamente sobre la mesa las condiciones de seguridad y habitabilidad de quienes permanecen en territorios afectados por la violencia.
Los policías que hicieron el reclamo pidieron que la respuesta institucional no se limite a los operativos posteriores a los ataques, sino que también contemple condiciones adecuadas para los integrantes de la Fuerza Pública que deben permanecer en estas zonas.
Las autoridades deberán establecer las condiciones actuales de los uniformados y determinar qué medidas se han adoptado para garantizar su seguridad, alojamiento y acceso a los servicios básicos.
Por ahora, las denuncias sobre la falta de agua, baños, cocina y otras condiciones de alojamiento corresponden a testimonios atribuidos a uniformados que solicitaron mantener su identidad en reserva y no han podido ser verificadas de manera independiente.
La Policía, por su parte, retomó posteriormente la presencia en Guamalito con un refuerzo de aproximadamente 150 uniformados, según informó el alcalde del municipio.









