Un nuevo hecho de violencia enluta al Catatumbo.

Un menor de apenas 10 años perdió la vida tras la explosión de un dron cargado con artefactos explosivos que impactó una vivienda campesina en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander.
De acuerdo con la información preliminar, varias personas también resultaron heridas en este ataque que ha causado profunda consternación entre los habitantes de la región.
El hecho ocurrió en una de las zonas más afectadas por el conflicto armado, donde las comunidades continúan enfrentando las consecuencias de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.
Líderes comunitarios y habitantes del sector denunciaron que la población civil sigue siendo la más afectada por la disputa territorial que persiste en el Catatumbo.
El niño se encontraba dentro de la vivienda al momento de la explosión, convirtiéndose en una nueva víctima inocente de la violencia.
Las autoridades han manifestado su preocupación por el incremento en el uso de drones modificados para transportar y lanzar explosivos, una modalidad que ha venido cobrando fuerza en Norte de Santander y que representa una grave amenaza para civiles y miembros de la Fuerza Pública.
Mientras avanzan las investigaciones para determinar los responsables de este lamentable hecho, la comunidad exige acciones urgentes que permitan proteger a las familias que viven en medio del conflicto.
La pérdida de este menor vuelve a evidenciar el alto costo humano que continúa dejando la violencia en la región.
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